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REÚNE LA ÓPERA TOSCA A CIENTOS DE TRANSEÚNTES EN LA EXPLANADA DEL PALACIO DE BELLAS ARTES

Además de los 300 espectadores que se mantuvieron durante las dos horas de la obra, miles de personas hicieron pausas de varios minutos para escuchar

2014-10-18 01:51:31.-
A pesar de la intermitente lluvia, la transmisión de la ópera Tosca desde París hasta la explanada poniente del Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México, fue seguida por alrededor de 300 personas que no se movieron del lugar durante más de dos horas que duró la función. Así empezó en la Alameda Central, de la capital de la República, el nuevo proyecto de Conaculta que, hasta junio de 2015, difundirá funciones de gala de los grandes teatros del mundo con proyecciones en plazas públicas de nueve entidades del país.
Apoyados en las tecnologías de la información, los asistentes participaron en uno de los proyectos credos en el marco de la Estrategia Nacional Digital de la Cultura, que en este caso está a cargo de la Dirección General de Animación Cultural de Conaculta.
En el momento en que comenzaron a encenderse las luces de la Torre Latinoamericana inició la proyección de la misma función que cinco horas antes había sido representada en el Teatro de La Bastilla, de París, con la soprano austriaca Martina Serafín. Fue su estreno en la temporada de otoño 2014. Aunque el inicio de la transmisión tuvo cortes por complicaciones técnicas, no se dispersó el grupo de quienes llegaron decididos a presenciar la función.
Algunos ya estaban enterados de la proyección de Tosca porque lo leyeron en periódicos y lo escucharon en la radio o lo vieron por la televisión. Llegaron preparados con sombrillas, abrigos y paraguas. Otros miles salían de la estación del Metro Bellas Artes o se aproximaban desde las avenidas Juárez, Hidalgo y Lázaro Cárdenas y se detenían varios minutos a escuchar y ver la obra de amor, intriga, pasión y muerte llevada a la ópera por primera vez en enero de 1900. Tosca es considerada una de las seis óperas más representadas de todos los tiempos.
Prácticamente todas las parejas de jóvenes tomados de la mano y también las familias con niños pequeños se detuvieron por lo menos cinco minutos a ver un fragmento de la puesta en escena.
En la pantalla, espectaculares escenografías servían para narrar la obra. Ambientada en el año 1800, la historia lleva a los espectadores por un salón de un aristocrático baile, luego hacia el estudio de un pintor, más adelante hacia una capilla de iglesia, una comisaría de la policía y una cárcel.
Así se va contando cómo la protagonista de la historia, Flora Tosca (interpretada por Martina Serafin), profesa un amor bien correspondido hacia el pintor Cavardossi (que el jueves personificó el tenor argentino Marcelo Álvarez. Pero su vínculo emocional es amenazado por los celos y por las intrigas que siembra entre la pareja el jefe de la policía, llamado Scarpia (que es caracterizado por el barítono francés Ludovic Téizer. Él también siente amor hacia Tosca e intenta, por un lado, capturar a conspiradores rebeldes con los que tiene contacto el pintor, pero por otra parte busca poseer a la protagonista, que en la historia es también una cantante y actriz famosa.
En la Ciudad de México, el trabajo de estos intérpretes fue seguido con atención y, a pesar de no tratarse de un espectáculo en vivo, arrancó aplausos en diferentes momentos, como el final del primero de tres actos, cuando el personaje que representa al jefe de la policía canta con energía, en italiano, el parlamento que dice:
—Tengo dos objetivos y la cabeza del rebelde no es la más importante. Debo hacer que Tosca quiera extasiarse de amor en mis brazos. Siento que me alejo de Dios, pero así será: uno a la horca, la otra a mis brazos— canta en un escenario que representa una capilla oscura el policía Scarpia.
El clima en el exterior del palacio fue muy variable en el horario en que la tarde concluye e inicia la noche. En algunos momentos de cielo despejado, pero en buenos fragmentos de la proyección cayó lluvia y la gente se protegió con paraguas o bajo una carpa acondicionada para mirar la pantalla gigante donde se desarrollaba la historia.
Alrededor de la zona donde se transmitió la función de gala, la actividad también se animó: algunos jóvenes liberaron un par de globos de Cantoya que se elevaron con colores blanco y morado y la pequeña flama que calienta el aire y los impulsa a subir. También otros jóvenes realizaban algunos juegos con sus patines al mismo tiempo que escuchaban la música y una mujer acercó grandes vitroles de agua de limón que comenzó a vender. El organillero clásico del Centro Histórico decidió alejarse y sólo se acercó en los intermedios.
En los intermedios de la obra se transmitían escenas del público que estaba en el Teatro de La Bastilla de París y se veía mucha similitud con el público de la Ciudad de México: en ambas geografías se veían hombres con traje y corbata, pero también jóvenes con pantalones de mezclilla y sudaderas de colores. En París y en la Ciudad de México, personas diversas vivieron una experiencia similar, la noche del jueves 16 de octubre, al estrenarse una nueva versión de Tosca. Una de las tres más grandes óperas del italiano Giacomo Puccini.
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