__Sep 20 de 2018

Otra lindura más del PRI


RESPUESTA FISCAL


NUEVO LOOK


DESPIDOS EN PEMEX


HIJOS DE LA MALA VIDA


YA VALIÓ


La campaña del miedo

2014-06-02 22:46:50.-

César Ricardo Luque Santana


Desafortunadas, peligrosas e irresponsables fueron las palabras (exabruptos) emitidas por el gobernador de Nayarit Roberto Sandoval sugiriendo la existencia de una supuesta narco-oposición. Más allá de sus evidentes limitaciones verbales que reflejan la pobreza de su pensamiento y su inopia intelectual, como por ejemplo decir que el PRI es el partido oficial, o cuando habla despilfarro de algunos candidatos de oposición sembrando la sospecha de que pueden estar usando dinero del crimen organizado (escupiendo a barlovento), e incluso su tono categórico al decir que tiene detectados a grupos criminales operando en este sentido (de financiar a candidatos opositores), no puede ser pasado por alto como un dislate más de los que nos tiene acostumbrado, o una anécdota ramplona, o una mera campaña de miedo a la población para inhibir su voto contra el PRI; sino que existe el riesgo de que pudiera sentirse tentado a ir más allá de una retórica barata para usar la fiscalía contra sus adversarios (considerados como enemigos a destruir), por lo que su boca debe ser medida mediante denuncias legales de los aludidos antes las autoridades electorales y federales, a fin de que sustente sus dichos o se retracte y ofrezca disculpas, pero incluso para que sea sancionado por su evidente injerencia en un proceso electoral y se le amarren las manos.


Las críticas en las redes sociales han demostrado lo contraproducente que es para el gobernador priista andar de lengua suelta, pues no sólo ha propiciado a sus malquerientes hacer chunga de sus declaraciones, sino que ha provocado recuperar el reportaje del Proceso sobre el Fiscal Sicario (cuyos ejemplares fueron desaparecidos instantánea y misteriosamente de los puestos de revistas), o de que se haya retomado imágenes donde el gobernador de la gente -muy orondo- reparte dinero en efectivo (de origen dudoso porque nunca explicó su procedencia) en una de sus ridículas cabalgatas, sino que asimismo se saque a colación toda una serie de excesos que desde el poder, el gobernador y sus secuaces han venido cometiendo, ya sea para cubrir con el manto de la impunidad la corrupción del sexenio anterior y la propia, como para satisfacer los caprichos personales del ejecutivo y para apuntalar electoralmente con recursos públicos a sus amigos.


En este sentido, nadie olvida la actitud lacayuna de la mayoría priista en el Congreso para aprobar las cuentas públicas de ex gobernador y del actual, pasando por alto las múltiples evidencias de corrupción; los derroches de dineros como el empleado para construir el Auditorio de la Gente y la subvención del evento nacional charro; el dispendio realizado para ofrecer una Feria supuestamente gratis (que implicó desvíos de dineros quitándoles determinados


porcentajes de presupuesto a diversas dependencias públicas con consecuencias negativas para sus funciones); su terquedad (afortunadamente abortada) de hacer una montaña RoSa (digo rusa) en La Loma de Tepic; los viajes burdamente disfrazados de giras de trabajo para ir a disfrutar funciones de boxeo de El Canelo; el uso constante de un costoso jet privado para viajes de trabajo y de placer; las reuniones frecuentes (según se dice) del gobernador con su equipo en el extranjero (como en San Francisco, California entre otras ciudades); sin olvidar los ostentosos gastos de campaña anticipada de uno de los funcionarios públicos favorito del ejecutivo (GR), amén de la reiterada y tozuda cerrazón del gobierno de la gente en su conjunto para no transparentar las cuentas públicas, y tantas otras anomalías que sólo porque el Congreso está bajo su control, le permiten salir impune de sus abusos, ineptitudes y desfiguros.


Preocupa pues que en la desesperación por una derrota electoral anunciada, el gobernador y sus secuaces pretendan ir más allá de una mera estrategia de meter miedo a los electores, sino que pretendan también –eventualmente- judicializar la contienda electoral atemorizando a algunos candidatos que corren el riesgo de que se les fabriquen delitos para descarrilarlos. La elección de Estado está en marcha desde hace tiempo y cada vez es más obvia. Hoy están desatados haciendo obras en todas partes, particularmente en los focos rojos para ellos, pero pasando las elecciones, no habrá dinero para seguir haciendo obras y si en cambio muchas deudas (más) que impedirán el pago puntual y justo a trabajadores del Estado y a los proveedores, al mismo tiempo que afectarán muchas tareas del gobierno. Por cierto, si el PRI (es decir, Roberto Sandoval), sale avante en esta contienda electoral, los del Sutsem y el SNTE sabrán lo que es amar a dios a tierra de indios.


Este tipo de arremetidas e insolencias del priismo sandovalista dan un mentis rotundo a quienes andan queriendo confundir a los electores antipriistas arguyendo que las elecciones son mera pantomima y que todo está ya arreglado en la mesa. Si así fuera, no estuviéramos presenciando estas locuras de desesperación del gobernador y los del PRI-Gobierno no se preocuparían por amarrar la mayor cantidad de votos mediante el uso clientelar de sus programas sociales y otras argucias que suelen hacer para engañar a electores incautos.


La campaña del miedo consiste en que no sólo se pretende meter miedo a los electores y candidatos opositores desde el poder, sino que refleja el miedo del gobernador de perder las elecciones y ser llamado a cuentas.

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